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Visas a medio gas

 

Rosa Abejón

 

Seguimos pagando con Visa, claro -o Mastercard, o American Express, o la marca que lleve nuestra tarjeta-, pero con menos alegría que el año pasado. Todas las compañías o redes de medios de pago han notado la desaceleración del consumo en sus cuentas, y se preparan para afrontar unos años difíciles, marcados por la crisis. Hay que aguzar el ingenio para ofrecer nuevos productos, como el pago sin contacto, porque parece que a los españoles no nos convence eso de aplazar los pagos de la tarjeta; la usamos para adelantar compras, sí, pero sólo hasta finales de mes.


La crisis ha llegado también a las tarjetas de crédito. Los españoles seguimos confiando en nuestro dinero de plástico para comprar en comercios y sacar dinero del banco, pero hemos bajado el ritmo tanto en lo que se refiere a hacernos con nuevas tarjetas como en el volumen de las compras, ya sean a crédito o a débito, y también le pedimos menos al cajero automático; como es lógico, la prudencia a la hora de gastar se refleja en un uso más contenido de las tarjetas.
Según los datos de Banco de España, a finales de 2008 había 76,4 millones de tarjetas en circulación en nuestro país, lo cual supone un incremento de cerca del 2% respecto a 2007, pero hay que tener en cuenta que en septiembre se alcanzó un récord de 77 millones de tarjetas en circulación, lo que indica que durante el último trimestre del año "desaparecieron" 600.000 plásticos. Este retroceso de las tarjetas en el cuarto trimestre se nota tanto en las de crédito como en las de débito, aunque fue superior en las primeras: en diciembre de 2008 había 44,8 millones de tarjetas de crédito en circulación: un 3% más que a finales del año anterior, pero un 1% menos que en septiembre. Las de débito, con 31,6 millones de plásticos, habían crecido un 0,3% respecto a 2007, pero en comparación con el tercer trimestre del año cayeron un 0,7% durante el cuarto. El parón del consumo se reflejó también en lo que gastamos en las tiendas con nuestras tarjetas: 23.843 millones de euros, casi un 3% menos que en 2007. A la hora de sacar efectivo del cajero, el volumen se mantuvo: obtuvimos 29.477 millones de euros, un 0,3% más, aunque realizamos menos operaciones: 255.742, un 0,9% menos.
A pesar de la prudencia que requiere el momento, los españoles apreciamos cada vez más a nuestras pequeñas compañeras de plástico. De acuerdo con el estudio sobre el uso de los medios de pago que realiza cada año Mastercard, el 95% de los titulares de tarjetas de crédito las utilizan para comprar en tiendas, lo que indica que en tres años el número de personas que utilizan este medio para realizar sus pagos se ha incrementado un 18%; por su parte, la tarjeta de débito también va ganando terreno en las adquisiciones, ya que el 85% de sus titulares la utilizan también para abonar sus compras. Esto no significa, sin embargo, que usemos toda la potencialidad de las tarjeta para aplazar el pago de nuestras compras -que es donde realmente se encuentra el negocio de esta actividad-, ya que solemos abonar los importes pendientes íntegramente a final de mes, con lo que no pagamos intereses; así, a diferencia de lo que ocurre en otros países como Estados Unidos, donde las tarjetas funcionan como verdaderos créditos en miniatura, nosotros las utilizamos como una forma de organizarnos el presupuesto mensual. Según el estudio de Mastercard, siete de cada diez españoles tenemos por lo menos una tarjeta bancaria, y los jóvenes de entre 18 y 34 años son los más aficionados a esta herramienta: hasta el 86% la usa. Por sexos, los hombres acumulan más tarjetas que las mujeres: el 76% de ellos tienen por lo menos una, frente al 69% de ellas.


VISA EUROPA SE HACE DE ORO


A Visa no le fue mal el año pasado; la parte europea de la red, que se separó de la rama estadounidense en 2004 y sigue manteniendo su esquema de asociación de entidades financieras -con 4.600 miembros-, gestionó 1.300 millones de operaciones en los comercios españoles (+14%) a lo largo del ejercicio, por un valor de 75.800 millones de euros, un 12% superior al de 2007; el 12,5% de todas las compras que se realizaron en comercios en España en 2008 fue abonada con una tarjeta de la marca. La firma tenía 47,6 millones de plásticos en circulación en nuestro país a finales de año, un 6% más que en 2007. Sus tarjetas de empresa también mostraron una evolución positiva, con un gasto de 6.500 millones de euros y un crecimiento del 11%. Además, Visa Europe obtuvo unos ingentes beneficios gracias a la salida a bolsa de la parte americana de la firma; la red de medios de pago se anotó unos ingresos de 673 millones de euros en Europa en 2008, un 15% más, y un beneficio de 2.420 millones, de los que 2.174 fueron extraordinarios por la venta de su parte de la sociedad estadounidense.
 

 

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