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China y Japón se enfrentan a la crisis

 

William Hillman

 

Los gigantes asiáticos tampoco se han librado de la crisis financiera que sacude a Estados Unidos y Europa, aunque, por el momento, los efectos son menores. No obstante sus gobiernos han empezado a adoptar medidas de prevención, temerosos del impacto en sus respectivas economías reales. Eso sí, Japón no ha podido evitar entrar en recesión.

Los motivos que han inducido a los gobiernos de China y Japón a poner en marcha medidas de estimulo de sus sistemas económicos son, sin embargo, distintos de los que han provocado la crisis en las países occidentales. Así, los factores clave han sido la caída de la demanda en Europa y en Estados Unidos. Una situación que ha provocado el frenazo en seco de las exportaciones asiáticas a aquellos mercados y sus repercusiones en unas economías como la japonesa, la china o incluso la coreana, en las que las ventas al exterior son su principal sostén.
Este panorama se ha plasmado, hasta el momento, con especial crudeza en la Bolsa de Tokio, la primera de Asia y la segunda del mundo. Este mercado bursátil ha venido registrando desplome tras desplome, unos desplomes de tal magnitud que en muchas jornadas ha acabado arrastrando a todas las bolsas del continente. Ante esta situación el Gobierno japonés decidió adoptar, en una reunión de urgencia, un plan de ayuda para sostener al sector bancario.

 
ESFUERZOS DE TOKIO


Así, el Gobierno del primer ministro Taro Aso decidió poner a disposición de las entidades financieras para su recapitalización un total de 10 billones de yenes (unos 107.000 millones de dólares). De esta forma, el Ejecutivo japonés prevé ayudar a los bancos regionales, los más afectados por las recientes quiebras inmobiliarias, a fortalecer su base de capital para que financien a las pequeñas y medianas empresas.
Pero la banca japonesa no es el único sector que sufre los azotes de la crisis. El potente sector del automóvil también se ve afectado. Toyota, líder de la industria automotriz japonesa, sufrió en el tercer trimestre la primera caída de ventas en siete años. Y Nissan también ha visto retroceder su facturación. Para ambas marcas de coches, el regreso de las vacaciones fue aciago en el mercado de Estados Unidos. Las ventas de Nissan cayeron un 36,8%, las de Toyota un 32% y las de Honda un 24%. Una debacle.


RECESIÓN EN JAPÓN


Y al final este panorama ha desembocado en una situación que todos los analistas orientales y el propio gobierno japonés tenían asumida. Japón, la segunda potencia económica mundial, entró en recesión. Su producto interior bruto se redujo un 0,4% en el tercer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior y un 0,1% sobre el segundo trimestre. Es la primera vez que la economía japonesa se contrae desde el año 2001, cuando se vio afectada por el estallido de la entonces llamada burbuja bursátil y tecnológica.
Las estadísticas oficiales confirmaron que la economía japonesa se ha contraído durante los dos últimos trimestres a causa, principalmente, del fuerte retroceso de las inversiones empresariales. Una situación provocada por la caída de la demanda estadounidense, principal mercado para las exportaciones niponas, así como por las dificultades de la industria para obtener financiación de los bancos, cada vez más reticentes a conceder créditos.


 

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